viernes, 26 de octubre de 2012

El endecasílabo

El endecasílabo
Iniciaremos este estudio del endecasílabo con el concepto que sobre este verso nos presenta el catedrático de Teoría de la Literatura (UNED, Madrid) y Doctor en Filología Románica (UCM, Madrid) José Domínguez Caparrós, en su «Diccionario de Métrica Española»

1. EL ENDECASÍLABO
  • Notas  de José Domínguez Caparrós:
Verso simple de once sílabas métricas con acento obligatorio en la décima sílaba. La posición de los acentos interiores de los que debe llevar uno, al menos es variable y da lugar a distintas clases de endecasílabo. Los grandes tipos normalmente diferenciados son los que acentúan en: 6ª sílaba (endecasílabo a maiore); 4ª y 8ª (endecasílabo a minore); 4ª y 7ª sílabas (endecasílabo de gaita gallega). Hay sin embargo, quien parte de otros esquemas, pero esta es la clasificación más frecuente entre los tratadistas de métrica.

Y luego con gracioso movimiento
se fue su paso por el verde suelo,
con su guirlanda usada y su ornamento;
desordenaba con lascivo vuelo
el viento sus cabellos; con su vista
s’alegraba la tierra, el mar y el cielo.

(GARCILASO DE LA VEGA)

El endecasílabo, cuya longitud coincide exactamente con la del grupo fónico máximo castellano (Antonio Quilis), está considerado como uno de los versos más nobles de la literatura castellana. Si está acentuado en todas las sílabas pares, produce un efecto de mayor gravedad.

Aunque sin un lugar predeterminado, suele llevar el endecasílabo una pausa de sentido hacia la mitad. A veces se ha discutido detalladamente por parte de los tratadistas cuál sea el lugar mejor para dicho descanso interior, para destacar uno de los acentos.

”Todos los endecasílabos llevan, además del acento en 10ª sílaba, otros acentos: exactamente en la mitad (6ª sílaba), o dos simétricamente dispuestos antes y después de la 6ª sílaba (acentos en 4ª y 8ª). Cuando se habla del endecasílabo, se diferencian precisamente estos tipos de acentuación entre los obligatorios para que el verso exista como tal. El endecasílabo, pues, es un tipo de verso silabo tónico.” (DOMÍNGUEZ CAPARRÓS, José. Métrica española. Madrid - Síntesis, 2006)

El endecasílabo es el verso simple de arte mayor más utilizado en la literatura española y fue elegido muy tempranamente como verso culto por excelencia. Es un verso de origen italiano que aparece en España con los primeros trovadores gallegos y catalanes. En Castilla surgió más tarde: don Juan Manuel lo empleó en algunos dísticos del Conde Lucanor y Alfonso X en muchas de sus poesías gallegas.
En el s. XV, Francisco Imperial y el marqués de Santillana (con sus «42 Sonetos fechos al itálico modo») intentan adaptar al castellano el endecasílabo italiano, lo que no se consigue realmente hasta el XVI con Boscán, y de manera más perfecta, con Garcilaso de la Vega. Con el uso del endecasílabo se abrían paso en la literatura española, aparte del soneto, formas estróficas como la canción, la octava, el terceto encadenado, el uso del endecasílabo suelto, etc..
 
  • Notas de Antonio Quilis:
Para el filólogo español Antonio Quilis Morales, el endecasílabo es el verso más complejo y rico, pues siendo el verso silábicamente más largo, no se rompe en unidades menores de funcionamiento autónomo: «Sabido el artificio del endecasílabo, fácilmente se entenderá el de todas las demás especies de versos vulgares» (Luzán). En otras palabras, los versos de doce o más sílabas acaban por conformarse como compuestos de versos menores (de 7+5, 6+6, etc.), y así pueden analizarse. Su complejidad deriva, en realidad, de la linealidad o conjunción para formar el verso de arte mayor, de su forma compuesta, pero no de sus cualidades internas.

2. TABLA CLASIFICATORIA

La siguiente tabla esquematiza los tipos de endecasílabos según la disposición de sus acentos. El diseño de esta versión parte de un modelo muy similar a la tabla que originalmente pertenece a Don Eduardo de la Barra Lastarria (1839-1900), distinguido filósofo, escritor y crítico literario chileno del s. XVIII.
 
El endecasílabo_3
 
Como verán, existen aproximadamente 28 modelos de endecasílabos. Los primeros 23 modelos son compatibles rítmicamente entre sí, pero discrepan con el ritmo de los modelos resaltados en rojo.
Un estudio reciente del filólogo español Miguel Ángel Márquez ("Ritmo y tipología del endecasílabo garcilasiano”, Revista de Literatura vol. LXXI, nº 141 (2009), pp. 11-38) ofrece una teoría muy reveladora ─pero que choca con las teorías actuales de la versificación─ acerca de la incompatibilidad rítmica de los endecasílabos dactílicos con otros endecasílabos. Márquez sostiene que existe una cláusula cuaternaria (óooo), presente en los demás versos y ausente en el dactílico, que lo hace incompatible rítmicamente con los demás.
 
oooooóoooóo (común: acentos en 6ª y 10ª)
oooóoooóoóo (sáfico, acentos en 4ª, 8ª y 10ª)
oooóoóoooóo (horaciano, acentos en 4ª, 6ª y 10ª)
oooóooóooóo (dactílico, acentos en 4ª, 7ª y 10ª)
 
El tema que plantea Márquez es relativamente complejo y poco ortodoxo, pero si desean escudriñar más a fondo su contenido, sírvanse visitar el siguiente enlace: http://www.uhu.es/miguel.marquez/Web_de_Miguel_Angel_Marquez/academia_files/ritmo.pdf
 
3. REPERTORIO DE ENDECASÍLABOS

Los números de cada ejemplo guardan correspondencia con el número del modelo de cada endecasílabo de la tabla. Nota: el primero del par de ejemplos es de mi autoría.
 

Enfáticos

1. Todo lo regurgitas, lo devoras... (1ª.6ª.10ª) Puro
hiedra que por los árboles caminas (Garcilaso)
 
2. Lágrimas que derrama el cielo añil (1ª.6ª.8ª.10ª) Pleno
corro a sacrificar mi triste vida (Herrera)
 

Heroicos

3. Tus ojos germinando en el cristal (2ª.6ª.10ª) Puro
Mi ser es mi vivir acumulado (Jorge Guillén)
rodaron las estatuas de los pórticos (Darío)
 
4. Y afuera está lloviendo y hace frío (2ª.4ª.6ª.8ª.10ª) Pleno
Oír llover no más, sentirme vivo (Unamuno)
 
5. La tarde lentamente se disipa (2ª.4ª.6ª.10ª) Corto
Al olmo viejo, hendido por el rayo (Antonio Machado)
y no me queda más que mi dolor (Amado Nervo)
 
6. La tierra agonizante, seca y yerma (2ª.6ª.8ª.10ª) Largo
pisando la dudosa luz del día (Góngora)
 
7. La mueca falsa de su mansedumbre (2ª.4ª.10ª) Difuso
Palomas lilas entre los aleares (Herrera y Reissig)
 

Melódicos

8. Si la sal de la tierra se derrama (3ª.6ª.10ª) Puro
Volverán las oscuras golondrinas (Bécquer)
vibradora y terrible como el trueno (Darío)
como un soplo de paz sobre la frente (Amado Nervo)
 
9. ¡Cuánto duele, Señor, no ser amado!... (1ª.3ª.6ª.8ª.10ª) Pleno
Duerme un poco de azul en esta rosa (Gerardo Diego)
 
10. Y aferrado al silencio que amo tanto (3ª-6ª-8ª-10ª) Largo
De estallada pasión y lumbre fiera (Alberti)
y la plástica forma surge leve (Darío)
 
11. Es el tríptico azul de los sentidos (1ª.3ª.6ª.10ª) Corto
No me mueve, mi Dios, para quererte (Anónimo, s. XVI)
Vibra rayos ardientes la mirada (Darío)
 

Sáficos

12. En el sonido de tu voz de rosa (4ª.8ª.10ª) Puro
Que los claveles que tronchó la aurora (Góngora)
merecedores de sangrientas mofas (Darío)
 
Cabe señalar que, cuando existe una fuerte cesura a partir de la 4ª sílaba métrica, en los versos sáficos puros (12) y sáficos cortos (15), sus denominaciones cambian a sáfico puro francés y sáfico corto francés, respectivamente. En estos casos, el endecasílabo pasa a ser un verso compuesto y se le denomina «endecasílabo a la francesa». La cesura de estos endecasílabos se logra insertando un vocablo oxítono cuya última sílaba coincide con la 4ª sílaba métrica del verso. Si la palabra es llana, una cesura épica suprime la sílaba que sigue a la cuarta acentuada.
Los sáficos puros y los sáficos cortos tienen el mismo esquema acentual de los endecasílabos a la francesa, pero están regidos por reglas y concepciones estilísticas diferentes.
 
Dios está azul. La flauta y el tambor
anuncian ya la cruz de primavera.
¡Vivan las rosas, las rosas del amor,
entre el verdor con sol de la pradera!
(JUAN RAMÓN JIMÉNEZ)

13. Solo en tus brazos sucumbió la muerte (1ª.4ª.8ª.10ª) Puro pleno
tristes recuerdos del placer perdido (Espronceda)

14. Temo que nuestra historia se ha acabado (1ª.4ª.6ª.8ª.10ª) Pleno
Oye la voz de mil suspiros llena (Herrera)

15. Te condené a la cruz entre ladrones (4ª.6ª.10ª) Corto
La soledad, la lluvia, los caminos ... (César Vallejo)

16. Canta un jilguero triste en la ventana (1ª.4ª.6ª.10ª) Corto pleno
baja a la tierra un nardo interminable (Miguel Hernández)
Llega a mi oído el ritmo del concierto (Darío)

17. El balancín triunfal de sus caderas (4ª.6ª.8ª.10ª) Largo
que la derrota tenga algún sentido (Toan Margarit)

18. Fragüé sus alas, cabalgué sus noches (2ª.4ª.8ª.10ª) Largo pleno
¿Por qué volvéis a la memoria mía? (Espronceda)
La mente ideas poderosas halla (Darío)
y escupe rosas en la faz del día (Herrera y Reissig)

19. Como adueñándote del infinito (4ª.10ª) Difuso
encaramados en las enramadas (Neruda)
sobre el absurdo de las perspectivas (Herrera y Reissig)

20. Ella es la lira de la providencia (1ª.4ª.10ª) Difuso pleno
Una guirnalda de melancolía (Lorca)

21. Era como el amor: toda misterio (1ª.6ª.7ª.10ª) Inverso
Basten las que por vos tengo lloradas (Garcilaso)
 

Dactílicos o Endecasílabos de Gaita Gallega

24. Y en su mirada el dolor se sentía (4ª.7ª.10ª) Puro
por el dolor que nos tiene cautivos (José Hierro)

25. Muéstrame el cielo en tu verde regazo (1ª.4ª.7ª.10ª) Pleno
corre y recorre el sendero sin nadie (Mario Benedetti)

26. Que están los lirios sedientos de lluvia (2ª.4ª.7ª.10ª) Corto
Quizá el arroyo no aumente su calma (Claudia Rodríguez)

27. Endecasílabo galaico antiguo: este endecasílabo va acentuado en quinta y décima sílabas, independientemente de que lleve alguna otra sílaba acentuada. Está compuesto de un hexasílabo y un pentasílabo (6+5). Son muy pocos los ejemplos que pueden citarse --dejando aparte su aparición en la antigua poesía gallega-- además de los versos de Rubén Darío titulados «Balada laudatoria a Valle Inclán», y la composición de Manuel González Prada titulada «El gran doctor»
Ejemplo de endecasílabos galaicos (2ª.5ª.10ª)

Recuerdo al abuelo, tu jardinero,
el viejo ermitaño que custodiaba
la luna en la noche para podarte.
 
Acaso en sus manos de marinero
sentiste su vida que se apagaba
y abriste su pecho para quedarte...
(«Al jardín y al abuelo», Elhi Delsue)

28. Endecasílabo Italiano puro (7ª-10ª): es un tipo de verso muy inusual dentro de la poesía clásica castellana.

4. PABLO JAURALDE POU. CONSIDERACIONES ACERCA DEL ENDECASÍLABO
  • El endecasílabo italiano se sostiene sobre tres o cuatro apoyos rítmicos esenciales que son, además del obligado en 10ª, los de la 4ª, 6ª y 8ª posición métrica. El primer apoyo el acento antes de cuarta suele ser sumamente variable. El verso arranca muchas veces con ritmo indeciso que solo se define al alcanzar los apoyos internos.

  • Suelen resultar impropios todos aquellos que llevan el acento en quinta, sobre todo si coincide con final de palabra, es decir, con posible pausa, pues se resuelven como dodecasílabos. Por ejemplo: y luego se fue batiendo sus alas, se resolvería como dodecasílabo de la siguiente forma: y luego se fue // batiendo sus alas (5+1 // 6)
  • En muchos casos resulta probable que se resuelva su ritmo con apoyos en acentos secundarios, provocados por el contexto rítmico en el que aparecen.
 
¡Hasta la próxima!
Elhi Delsue
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Bibliografía:
 
1. DOMÍNGUEZ CAPARRÓS, José (2007) Diccionario de métrica española, Alianza Editorial, S.A., Madrid.
2. DOMÍNGUEZ CAPARRÓS, José (2006) Elementos de métrica española. Editorial Tirant lo Blanch. Valencia - España
3. DOMÍNGUEZ CAPARRÓS, José (2006) Métrica Española. Editorial Síntesis, Madrid
4. Enciclopedia Universal DVD ©Micronet S.A. 1995-2004
5. QUILIS, Antonio (1975) Métrica Española, tercera edición. Colección Aula Magna. Ediciones Alcalá
6. REYZÁBAL, María Victoria. Diccionario de Términos Literarios.
7. VAZ FERREIRA, Carlos (1920) Sobre la Percepción Métrica. Imprenta Elzeviriana Borrás Mestres.
8. VARELA MERINO Elena, MOIÑO SÁNCHEZ Pablo y JAURALDE POU Pablo (2005) Manual de métrica española. Editorial Castalia, Madrid.