sábado, 31 de mayo de 2014

La Glosa

La Glosa
"Todo enunciado está habitado por voz ajena"(Mijail Bajtin)
En este nuevo artículo hablaremos de la glosa y compartiremos las innovaciones que han hecho en Venezuela algunos cultores de esta forma poética.
 
1. LA GLOSA
 
La glosa es un poema estrófico de extensión variable que consta de dos partes: un texto, o breve poesía ─generalmente una copla (8a8b8c8b), una cuarteta (8a8b8a8b) o una redondilla (8a8b8b8a)─ y la propiamente llamada glosa. El texto antecede a la glosa y es, por lo general, una poesía ya existente que se explica mediante la construcción de un nuevo poema, donde se reproducen las rimas de sus versos a los que se va haciendo referencia al final de cada una de las estrofas que lo conforman.
 
La primera glosa conocida data del siglo XV y es la del comendador Román, compuesta sobre una canción del Duque de Alba, a petición de la reina Juana, esposa de Enrique IV. No se trata de una glosa formalmente correcta, en cuanto no inserta el texto al que se refiere, como ocurre también en algunas que aparecen en el Cancionero de Stúñiga. El cultivo de la glosa fue decayendo y, a partir del siglo XVII, queda relegado a algunas esferas semicultas de la poesía hispanoamericana; también fue imitada por poetas franceses y alemanes.
 
Son célebres las glosas de Santa Teresa de Jesús:
 
"Vivo sin vivir en mí,
y en tan alta vida espero,
que muero porque no muero".
 
 
Glosa en décimas. Ejemplo:
 
 
GLOSA DEL AMOR OLVIDADO
(Elhi Delsue)
 
En el jardín de un poema,
bajo el sol de tu mirada,
los versos que te escribí
murieron con la alborada.
I
Pareciera que la vida
con su adversa prepotencia
ahogara con su indolencia
mi ilusión desvanecida.
Ya esperaba tu partida,
adiós sabor a dilema,
y en la distancia que quema
con su ardor de fuego vivo
versos de amor hoy cultivo
en el jardín de un poema.
 
II
Ayer fui campo florido,
hoy aluvión de tristeza
y en medio de mi pobreza
la soledad hizo nido.
En mis hombros he sentido
toda mi fe derrumbada,
todo se vuelve a la nada
y entre sombras que sepultan
mis ojos ya no se ocultan
bajo el sol de tu mirada.
III
Como un cíclope de fuego
devorando mi pasado
el tiempo se ha comportado
impasible ante mi ruego.
Sólo quedan mi “¡hasta luego!”,
las palabras que perdí
y porque tantos te di
como tantos he deshecho
guardaditos en tu pecho
los versos que te escribí.
 
IV
Hoy el silencio es consuelo
de mi amor crucificado,
de un ideal enjaulado
que aún levanta su vuelo.
Hoy de tu amor me conduelo
al saberte ya olvidada,
como una huella borrada
que inútilmente buscamos
porque los sueños que amamos
murieron con la alborada.
 
(Elhi Delsue)
 
2. VARIANTES DE LA GLOSA
 
2.1. Glosa a la Inversa. En este tipo de glosa se parte de una copla y se desarrollan cuatro décimas, según el siguiente orden: la primera décima inicia con el último verso de la copla y termina con el primero; la segunda décima inicia con el tercer verso de la copla y termina con el segundo, y así sucesivamente. En el siguiente ejemplo, la copla inicial es de Ernesto Luis Rodríguez y la glosa corresponde al autor de esta innovación, el poeta venezolano Yorman Tovar, quien amablemente me ha permitido publicar este trabajo.
 
 
Cálido el aire llanero,
hondo el aroma fluvial,
pulso la voz del corrío
para venirte a cantar.
I
Para venirte a cantar (4)
quité prestado al camino
un verso de Florentino,
nuestro pionero juglar;
y hasta le robé al palmar
la fantasía del lucero,
y le arranqué al jazminero
del aroma su derroche...
cálida estaba la noche,
cálido el aire llanero. (1)
 
II
Pulso la voz del corrío (3)
en el arpa de mi ensueño,
pulso el ansia de mi empeño
por conquistar tu amorío,
robo al espejo del río
su tenue azul sideral,
pulsa el viento un madrigal
en tu pelo azabachino,
ancho es el azul marino,
hondo el aroma fluvial. (2)
III
Hondo el aroma fluvial (2)
como el mastranto fragante,
pasa la curiara errante,
estremeciendo el juncal.
Estira el carrao, fatal
su largo pregón de hastío
y mientras tanto, en el río
la luna tiende su manto
y yo, en liras de mi canto
pulso la voz del corrío. (3)
 
IV
Cálido el aire llanero (1)
se dispersa en la sabana,
la palmera se engalana
de nuevo con el lucero,
recupera el jazminero
su aroma y desde el palmar
las cantas de aquel juglar,
Florentino Coronado,
a mi canto han retornado
para venirte a cantar (4)
 
(Yorman Tovar)
 
2.2. Glosagal. El poeta Yorman Tovar, en sus estudios sobre la glosa, nos comparte los siguientes apuntes: "El Glosagal es una estructura poco utilizada en el ámbito de la poesía tradicional venezolana. Se tuvo la creencia de una supuesta autoría anónima, hasta que la investigación nos dio la certeza de que es una creación de Manuel Graterol Santander, "Graterolacho". [...] Consiste en una glosa, con la misma repetición de los cuatro versos de la estrofa-pie al final de cada décima; pero, a partir de la segunda, cada décima va encabezada con el verso final de la décima anterior"
 
 
GLOSAGAL PARA UN POETA
(Manuel Graterol Santander, "GRATEROLACHO")
 
 
¡Que viva Yorman Tovar!
que sabe escribir bonito
desde que aprendió a cantar
en llanos de Guanarito.
I
Bandola de Héctor Hernández,
toque de fondo un pasaje
para rendirle homenaje
a un poeta de los grandes.
Ese que estudió en los Andes
y en Guanare tiene hogar,
cada vez que echa a volar
su copla entre los palmares,
canta Vidal Colmenares:
¡Qué viva Jorman Tovar!
 
II
¡Qué viva Jorman Tovar!
cuando al despuntar el día,
su café de poesía
ya se comienza a tomar.
Luego lo vuelve a llamar
el horizonte bendito,
entonces en cada escrito
es popular y profundo
para que sepa este mundo
que sabe cantar bonito.
III
Que sabe cantar bonito.
sobre la llanura entera
y sobre la primavera
de la flor del guamachito.
Él conoce lo infinito
de lo triste que es dejar
ese precioso lugar
que uno lleva en la memoria,
él conoce bien la historia
desde que aprendió a cantar.
 
IV
Desde que aprendió a cantar,
Yorman era amigo mío,
en el espejo del río
donde me suelo mirar.
Cuando lo vuelvo a abrazar,
una vez más le repito:
Hermano, no te permito
dejar el tiple y bordón,
porque eres como El Silbón
en llanos de Guanarito.
 
(Manuel Graterol Santander)
 
2.3. Glosa-Glosa. También es una variante original de Manuel Graterol Santander.
Para lograrla, se toman ─en lugar de una─ dos estrofas-pie. Luego, en el transcurso de la escritura de cada décima, se va colocando un verso del texto Nº 1 (verde) como ENCABEZAMIENTO y un verso del texto Nº 2 (marrón) como PIE de la décima.
 
 
CON LLANURA, PALMA Y CIELO
(Coplas de Pedro Emilio Sánchez | Glosa de Manuel Graterol Santander)
 
Al pasar por el estero
vi una garza pensativa
y me uní a su sentimiento
al hablar de tu partida.
 
Solo me queda el recuerdo
del adiós de tu pañuelo...
y me dejaste llorando
con llanura, palma y cielo.
I
Al pasar por el estero
tu lejana evocación
sube desde el corazón
hasta el ala del sombrero.
Pedazo de sol llanero
que cuando el labio me muerdo
siento que todo lo pierdo
pero hay que seguir el viaje
y en el medio del paisaje
solo me queda el recuerdo.
 
II
Vi una garza pensativa
en la mitad de la arena,
con sus alas de azucena
y el pico de siempreviva.
Estaba sola y cautiva
del llano y mi desconsuelo,
porque al levantar el vuelo
bajo la tarde cobriza,
fue un dibujo entre la brisa
del adiós de tu pañuelo...
III
Y me uní a su sentimiento
que cabalgaba en el río
del pequeño caserío
en la sabana del viento,
y el lazo del pensamiento
a tu amor me fue amarrando,
así cantando y cantando
surgió lo que no se olvida:
que yo te entregué mi vida
y me dejaste llorando...
 
IV
Al hablar de tu partida
no hay garza que me consuele
porque digo que no duele,
pero está abierta la herida
y una lámpara encendida
con luces de caramelo
me va sembrando el desvelo
de tus ojos de rocío,
aunque el Apure sea mío
con llanura, palma y cielo.
 
 
(Manuel Graterol Santander)
 
Un abrazo cordial desde Falcón.
Nos vemos en la próxima entrega.
 
Elhi Delsue

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